Disponible en: Catalán

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Uno de los insultos mallorquines de infancia y juventud más divertidos y descriptivos que recuerdo es bámbol.

No lo usábamos, como dice el diccionario Alcover – Moll, como corto de entendimiento. Creo que se lo decíamos más bien a los torpes, despistados, parados, tartamudos, los paupes (lentos), los empardalats (atontados)… -dos grandes palabras mallorquinas, también éstas últimas-.

Pero sobre todo, bámbol era un insulto que impepinablemente era contestado por un contundente ¡bàmbol figa! (bámbol higo… tonto del culo, vamos), que nunca he sabido muy bien qué quería decir, pero debía de ser algo muy fuerte, porque al destinatario le cambiaba el color de la cara y la cosa terminaba con una serie de insultos alternados, como si aquello fuera un partido de tenis; a ver quien la decía más gorda, dejaba el otro desarmado y era capaz de hacer reír a los amigos, que escuchaban divertidos.

Perdía el que no estaba tan acostumbrado a insultar e iba más corto de léxico ofensivo. La cosa solía terminar más o menos así: “Pues tú … pues tú …” y aquí venía alguno de los improperios que ya se habían dicho y las risas de los oyentes. Con un “¡eso ya te lo he dicho yo!”, se daba por terminado el combate dialéctico y, o bien pasabas en las manos, a las patadas o a las batallas de arena, si la disputa era en la playa, o bien aceptabas la derrota. También podías hacer más aún el ridículo intentando alargarla, tartamudeando y balbuceando insultos ya dichos antes… haciendo el bámbol.

En este caso, acababas reculando enfadado, ofendido y avergonzado; y te ibas a casa llorando, como si te hubieran metido una guindilla en el culo. así solía terminar yo, las pocas veces que recuerdo haberme peleado; no iba demasiado sobrado de vocabulario de brega.

Estos son, con sus derivados, los insultos más divertidos que recuerdo, aunque entonces sonaban muy ofensivos.

  • Annerot: aumentativo de pato; equivaldría a pato mareado.
  • Bajoca: vaina o, también, capullo.
  • Bàmbol, bàmbol figa: bobo, bobo higo… lo dicho: tonto del culo.
  • Banyut: cornudo.
  • Beneit, beneitot, beneitarro: tonto, tontaina, tontorrón.
  • Betzol, betzolango: otras maneras de decir tonto.
  • Bleda: acelga, boba.
  • Bord: ésta es fácil: borde.
  • Borinot, borino co-cou (menges merda dins un ou): abejorro (comes mierda en un huevo); una rima tonta y fácil, como tantas.
  • Bossot, bosses tristes: bolsón, bolsas tristes; creo que tenían más que ver con los genitales masculinos que con Bilbo y Frodo de la Comarca.
  • Cap de fava, cap de fava amb orelles: literalmente, capullo, capullo con orejas; coloquialmente, gilipollas.
  • Coió, coionera, coiapes, coions llargs: sustituye las íes por jotas. (sí; se escriben con elle, pero suenan así y no queda tan ordinario)
  • Curt, curt de gambals: corto, corto de miras.
  • Figa flor: breva; vendría a ser lo mismo que poma (ver más abajo).
  • Llepaculs: lameculos.
  • Mamó: mamón.
  • Pardal, pardalango, pardalera, pardalot, pardal soleiat (éste último me encanta): pájaro y sus derivados; se refieren, claro está, al pene, pero en un tono amistoso, cariñoso, nada ofensivo; más parecido a pisha que a pijo.
  • Ravenet: rabanito.
  • Tros d’ase: pedazo de asno.
  • Poma, pomarrí, pomarrot, pomot: manzana y sus derivados; pero también vulva y mujer tonta, indiscreta, corta de entendimiento (según el diccionario Alcover – Moll).
  • Ubercoc; transcripción fonética de albaricoque; otra variante para tonto del culo (ya sé que se escribe albercoc, pero no estamos hablando de frutas).

¡Lo que me ha costado traducir estos insultos mallorquines al castellano y explicarlos! He omitido alguno de los más bastos, pero esos les recordamos todos y no hay por qué mencionarlos aquí. Seguro que me habré dejado un buen puñado de los buenos. Si te viene alguno a la memoria, puedes dejármelo justo aquí abajo.

¡Salud! y que tengas un buen día.

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