Disponible en: Catalán

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No esperéis verme triste por la muerte de mi padre. No hoy. No todavía. Hoy es para mí un día de consuelo, de alivio, de paz.

He estado triste estos últimos meses, al verlo apagado, sin fuerzas y aún luchando contra lo que ya era inevitable. He estado triste al ver cómo dejaba de venir a verme por el dolor que le daba esa mala herida que fraguaba su cuerpo y que la iba deshaciendo poco a poco por dentro, sin quitarle, sin embargo, las ganas de ponerse en marcha, de coger la barca y salir a pescar. Aún pensaba volver a hacerlo hace dos días, en la cama de la clínica.

Pero no es así como le recordaremos, ¿verdad? Recordadlo cada uno tal como la habéis conocido: vivo y con ganas de vivir; porque así ha estado hasta el último momento. Yo lo recordaré de muchas maneras: dejándome mandar el timón de la Atlántida, desenmarañando mi volantín, haciendo sus paellas, bailando en las fiestas del Club pero, sobre todo, haciéndome compañía estos ya casi cuatro últimos años. Cada día le tuve a mi lado en San Juan de Dios. Qué estampa! Dos traqueostomizados malsufridos -uno de ellos, además, baldado- sin nada nuevo que contarse ni casi voz para hacerlo. Pero no fallaba. A mi lado, en silencio, hasta que decía: «Bueno! Iré un ratito hasta se Club. ¿Quieres algo?». «No», contestaba yo y un día añadí (me salió así): «yo quedaré un ratito más aquí», y le hice reír, sorprendido por mi sarcasmo. Así le quiero recordar.

Hoy es un día de consuelo, de alivio y de paz. porque no le hemos visto sufrir más de lo que ha sido inevitable pero, sobre todo, porque le he visto morir, como es ley de vida que un hijo entierre su padre y no al revés; porque si de algo he tenido miedo estos últimos años que la he visto tan de cerca, a la muerte, ha sido de partir antes que él; de hacerle pasar por el mal trago de tener que decir lo que oí de mi abuelo el día que partió mi madre: «Un padre no debería ver nunca enterrar a sus hijos». No ha sido así. Los tres hermanos hemos dicho adiós a mi padre, le enterraremos y lloraremos, como debe ser; como es ley de vida..

 Mumpare i jo de petit a la seva butaca de Palma.

 

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